Creemos en el Dios Creador, que hizo a todos los pueblos a su imagen y semejanza (Génesis 1:26-27). Somos parte de la Iglesia Anglicana en Sudamérica y seguimos a Jesucristo como Señor y Salvador. Reconocemos que Dios habla y actúa en medio de nuestras culturas y comunidades. Vivimos una fe que une la Palabra de Dios con la vida cotidiana de nuestros pueblos. Caminamos con humildad, buscando el buen camino de Dios para nuestras familias, tierras y generaciones (Jeremías 6:16).


Evangelio y Liderazgo en Contexto Indígena

Somos una organización perteneciente a la Iglesia Anglicana en Sudamérica, dedicada al servicio de los pueblos y comunidades indígenas. Nuestra misión es llevar el mensaje del Evangelio y acompañar la formación de nuevos líderes en sus propios contextos culturales. Como Misión Indígena, trabajamos para fortalecer la fe, la identidad y el liderazgo local, promoviendo el crecimiento integral de cada comunidad.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único hijo, Señor nuestro, que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de María virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Él descendió al lugar de los muertos, y al tercer día resucitó, subió al cielo; está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso, de donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la Santa iglesia universal, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección del cuerpo y la vida eterna. Amén.

Credo de Nicea

Creemos en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y la tierra, de todo lo visible y lo invisible; y en un solo Señor Jesucristo, Hijo unigénito de Dios, engendrado del Padre antes de todos los siglos, Dios de Dios, Luz de Luz, verdadero Dios de verdadero Dios, engendrado no creado, de la misma substancia con el Padre y por quien todo fue hecho: el cual por nosotros y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María virgen, se hizo hombre, y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día según las Escrituras.

Subió al cielo, y está sentado a la diestra de Dios Padre, de nuevo vendrá con gloria para juzgar a los vivos y a los muertos; su reino no tendrá fin.

Y creemos en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo*, que con el Padre y el Hijo juntamente es adorado y glorificado, que habló por los profetas.

Creemos en la Iglesia que es una, santa, universal y apostólica. Confesamos un solo bautismo para el perdón de los pecados. Esperamos la resurrección de los muertos y la vida del mundo venidero. Amén.

Nuestro Fundamento

Descárgalos en archivos PDF.